Una alternativa sostenible

Combustibles renovables 

En el marco de nuestro plan para ser cero emisiones netas en 2050, estamos transformando los complejos industriales en polos multienergéticos para acelerar la transición energética. 

En las instalaciones de Cartagena estamos construyendo la primera planta de biocombustibles avanzados de España.

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Nuestro compromiso una realidad

2050, tal como marca el Acuerdo de París, es el año en el que se aspira a lograr una sociedad de cero emisiones netas. Aunque esta fecha aún nos parezca muy lejana, los efectos del cambio climático nos apremian a tomar medidas que agilicen la transición energética.

Entre ellas, la adopción de los combustibles renovables puede entrañar grandes ventajas para aquellos sectores en los que la descarbonización resulta más complicada, como el transporte pesado de mercancías por carretera, la aviación o el transporte marítimo. Dado que la electrificación no es una alternativa hoy por hoy en estos ámbitos, ¿por qué no cambiar el combustible que los impulsa por opciones más sostenibles?

Combustibles renovables

Uno de sus principales puntos fuertes es que son combustibles de cero emisiones netas, ya que el CO2 que se libera en su uso es igual al CO2 que ha sido retirado previamente de la atmósfera por la materia prima usada para su fabricación, por lo que son una de las soluciones más eficaces para reducir las emisiones procedentes del transporte en los próximos años. Su producción también es más respetuosa con el medio ambiente, al provenir de materias primas circulares cuya huella de carbono es baja.

Los combustibles renovables se elaboran a partir de materias primas de origen orgánico, como aceites vegetales usados, grasas animales, biomasa, residuos de la industria agroalimentaria, como el biogás, o residuos forestales y agrícolas, entre otros.

Su principal ventaja es que estos combustibles pueden utilizarse en los vehículos actuales y aprovechar la infraestructura existente, lo que hace que no tengamos que esperar a que se desarrollen nuevas tecnologías o se renueve la flota de vehículos antes de empezar a reducir las emisiones. De hecho, el combustible que repostamos hoy día en las estaciones de servicio contiene ya más de un 10% de combustibles sostenibles. 

Primera planta de biocombustibles avanzados de España

En nuestra ambición de ser una compañía cero emisiones netas en 2050, estamos invirtiendo 200 millones de euros en la construcción de la primera planta de biocombustibles avanzados de España. La nueva planta de Cartagena, permitirá producir 250.000 toneladas al año de biocombustibles avanzados, como biodiésel, biojet, bionafta y biopropano, que podrán usarse en aviones, barcos, camiones o coches sin necesidad de hacer modificaciones en los motores. Estos combustibles renovables se producirán a partir de residuos, como el aceite de cocina usado y restos de la industria agroalimentaria,  y su uso permitirá reducir 900.000 toneladas de CO2 al año, el equivalente a la cantidad de CO2 que absorben 45 millones de árboles.

Infografía con datos relevantes del proyecto

Avance en los trabajos de construcción 

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El proyecto se está desarrollando en cuatro áreas diferentes que abarcan una superficie de 41.500 m2. Tres de ellas se ubican en el interior de la refinería y corresponden con la unidad de hidrotratamiento, la unidad de producción de hidrógeno y el área de depósitos para el almacenamiento de los biocombustibles.

La cuarta zona se ubica en las instalaciones de la Autoridad Portuaria de Cartagena, donde opera Repsol. En esta área se habilitarán las infraestructuras necesarias para el almacenamiento de 300.000 toneladas anuales de residuos que llegarán por vía marítima, y su posterior suministro al mercado nacional o de exportación. 

Desde 2022, tras los trabajos previos de desmantelamiento de las instalaciones en desuso en el interior de la refinería para albergar las nuevas unidades −con el desmontaje de 53.000 m3 de terreno−, se avanza en las tareas propias de obra civil, construcción, mecánica e instrumentación de las nuevas instalaciones.  

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En julio de 2022 recibimos los grandes equipos que componen la unidad de hidrotratamiento, el 'corazón' del proceso de fabricación de los combustibles.

Desde Gijón llegaban los dos reactores con los que contará la unidad. El primero de ellos, tiene una altura de 19 metros y un peso de 64 toneladas. El segundo, casi duplica la altura de su gemelo, alcanzando los 35 metros. Además de la altura, la singularidad de este equipo son sus 180 toneladas de peso. Se trata de la pieza de mayor envergadura que se va a instalar en la nueva planta de biocombustibles avanzados.

Para su traslado hasta el complejo industrial de Cartagena, que se realizaba en horario nocturno para interferir lo menos posible en el tráfico de la zona, ha sido necesario el acondicionamiento de las rotondas de acceso a las instalaciones de la multienergética en el Valle de Escombreras. Una vez en el interior, la pieza era izada desde la ‘cuna’ en la que había sido depositada, en una maniobra de gran precisión y que se realizaba entre grandes medidas de seguridad.

Además de los dos reactores, hasta las instalaciones de Repsol también han llegado desde Tarragona otros dos grandes equipos. Se trata de dos columnas, una de 30 metros y otra de 39 metros, el equivalente a un edificio de 15 plantas, que han sido transportadas hasta Cartagena en una sola pieza.

Para situar los cuatro equipos en sus emplazamientos, se han utilizado dos grúas especiales. Una de ellas es la única que existe en España para este tipo de maniobras. Más pesada que alguno de los equipos que se van a instalar en la nueva planta, las piezas de esa grúa llegaban al complejo industrial en 28 camiones, y su montaje se prolongaba durante cinco días. Solo sus cadenas, de 2,4 metros de altura y 12,5 metros de largo, pesan 60 toneladas.

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1.000 profesionales en la construcción y puesta en marcha

La ampliación de las instalaciones del complejo industrial de Cartagena para construir la nueva planta de biocombustibles avanzados, que estará dotada de tecnología de vanguardia, va a suponer la generación de unos 1.000 puestos de trabajo en las diferentes fases del proyecto y la implicación de 240 empresas auxiliares, de las que el 21% serán locales, el 25% regionales, el 42% nacionales y el 12% internacionales.

Traemos el primer aceite de cocina usado

El mayo de este año un buque descargó, por primera vez en el puerto de Cartagena, 500 toneladas de aceite de cocina usado procedente de Huelva. Se trata de la materia prima que vamos a utilizar para fabricar combustibles renovables.

Desde el complejo industrial, en colaboración con el equipo de trabajo de combustibles renovables de Repsol hemos organizado la compra, traslado y recepción de este pedido como parte del proceso de planificación previo a la puesta en marcha de la planta. El objetivo es tener habilitados todos los permisos necesarios, procedimientos y pasos a seguir, tanto por parte de Repsol, como de las empresas o instituciones que intervendrán en el proceso (carga en puerto de origen, transporte, descarga y almacenamiento en Cartagena), para el momento en el que la planta entre en funcionamiento.

Para conseguir este hito, desarrollado con éxito, Repsol ha trabajado durante meses para obtener de la administración competente la autorización específica necesaria para la recepción de una materia prima diferente a la que es habitual en sus operaciones, ya que el aceite de cocina usado es considerado como un residuo.

En Repsol tenemos previsto recibir cada año unas 300.000 toneladas de aceite de cocina usado a través del Puerto de Cartagena. 

Para la recepción y almacenamiento de la materia prima, estamos adaptando las instalaciones portuarias. En concreto, en dos de los seis frentes de atraque donde ya trabajamos, vamos a instalar nuevos brazos de carga para los buques que traerán el aceite de cocina usado, y se están habilitado nuevas líneas, conexiones y cuatro nuevos depósitos de 9.000 m3 cada uno, para el almacenamiento y transporte de la materia prima desde el puerto hasta el complejo industrial.

La particularidad de las nuevas líneas, con una longitud de 4,5 kilómetros, y los depósitos de almacenamiento, es que cuentan con una resistencia eléctrica para permitir que el producto se mantenga a una temperatura de 60 grados para evitar que solidifique y que el transporte por el interior de las vías sea fluido.

Por la dársena de Escombreras pasan de media, cada año, unos 530 buques relacionados con la actividad de Repsol, que mueven anualmente más de 23 millones de toneladas de graneles líquidos, sólidos y otras mercancías, y que suponen el 70% de la actividad del Puerto de Cartagena.