Proceso productivo
En Repsol usamos tecnología de vanguardia y nos basamos en la investigación, el desarrollo y la innovación para seguir avanzando. Gracias a ella, y a la experiencia de más de medio siglo investigando, Cartagena se ha convertido en un complejo industrial de referencia
Tecnología de vanguardia detrás de nuestros equipos y de todo nuestro proceso productivo.
Todo comienza con la llegada del crudo, nuestra materia prima, al Puerto de Cartagena. Desde el terminal marítimo se realiza la descarga y se envía a nuestros depósitos de almacenamiento. En ellos se elimina el agua residual que pudiera tener la materia prima, y se calienta para reducir su viscosidad.
Controlada su temperatura, el crudo se traslada a las torres de destilación atmosférica, donde se calienta a más a 360º. Al hacer esto, los diferentes compuestos del petróleo se separan según sus diferentes grados de volatilidad. De aquí conseguimos fuelgas, naftas, y gasóleos.
El fuelgas, tras pasar por un proceso de desulfuración, sirve para producir energía para el propio complejo industrial. Las naftas son tratadas debidamente y convertidas en gasolinas. De los gasóleos obtenemos el queroseno. En todos estos procesos se extrae azufre, el cual se procesa para su posterior venta.
En la destilación atmosférica, sin embargo, no se consigue refinar todo. Los crudos más pesados deben pasar por varias plantas de refino: la de destilación al vacío, la de hidrocraqueo y la de coquer. En ellas se consigue hacer lo que no se pudo hacer en un principio, que es convertir ese crudo en materiales útiles como naftas y gasóleos. También se consigue carbón de petróleo en la planta de coquer.
Todo este proceso se monitoriza desde los centros de control del complejo industrial y desde Repsol Technology Lab, donde nuestros investigadores trabajan para impulsar productos y soluciones tecnológicas innovadoras para transformar la industria energética.