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Repsol finaliza con éxito la parada más importante de la historia de la refinería

  • La parada programada, desarrollada en las áreas de conversión e hidrotratamiento, ha contado con un presupuesto de 75 millones de euros que ha permitido la puesta en marcha de proyectos que van a evitar la emisión de 68.000 toneladas de CO2 anuales, lo que equivale a la absorción de un bosque con una extensión similar a 13.600 campos de fútbol.
  • En los trabajos han participado una media diaria de 1.200 trabajadores de empresas auxiliares, con puntas máximas de 2.000 personas, además del personal propio de Repsol. Los 90 contratos firmados para la ejecución de los trabajos han supuesto un desembolso de 45 millones de euros.
  • Con la finalización de las tareas de mantenimiento, Repsol concluye su programa de paradas del año 2021 y avanza en la transición energética marcada en su plan estratégico y en la meta fijada de ser cero emisiones netas en 2050.
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Dos operarios en la refinería de Repsol en Cartagena

La parada programada más importante de la historia de la refinería de Repsol en Cartagena llega a su fin con éxito tras mes y medio de trabajos. El director del complejo industrial, Antonio Mestre, ha destacado la importancia de las tareas realizadas ya que “garantizan un nuevo ciclo operativo y permiten que la refinería mejore su competitividad y eficiencia energética con la puesta en marcha de nuevos proyectos”.

Repsol ha destinado más de 75 millones de euros a estos trabajos, de los que alrededor de 25 millones de euros, han permitido la puesta en marcha de nuevas actuaciones que van a mejorar la sostenibilidad de las operaciones evitando la emisión de 68.000 toneladas de CO2 anuales, lo que equivale a un bosque con una extensión similar a 13.600 campos de futbol.

En concreto, uno los proyectos más importantes, por su mejora en la eficiencia, ha sido la instalación de un nuevo compresor de anillo líquido en una de las antorchas. El nuevo equipamiento ha supuesto la puesta en marcha de un compresor adicional, gemelo al existente y la modificación de la columna absorbedora. Con este sistema, se recuperan gases del circuito interno del complejo industrial, para volver a incorporarlos a la red interna reduciendo, de esta manera, la emisión 30.000 toneladas CO2 al año. Este proyecto, con una inversión de 925.537 euros, ha obtenido un apoyo por importe de 277.661,10 euros a través de la línea de ayudas de ahorro y eficiencia energética en PYME y gran empresa del sector industrial, cofinanciada por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), coordinada por IDAE y gestionada por las Autonomías, con cargo al Fondo Nacional de Eficiencia Energética, con el objetivo de conseguir una economía más limpia y sostenible.

Estas actuaciones, se suman a otras desarrolladas por Repsol con el apoyo de empresas auxiliares, como los trabajos en el interior y exterior de las cámaras de la unidad de coquización, la más grande de España, y que cuenta con una altura equivalente a un rascacielos de 36 plantas, y el cambio de 1.000 toneladas de catalizadores de 22 reactores, que han supuesto la activación de una logística especial para su movimiento, carga y descarga.

Otros de los trabajos destacados, enmarcados en el plan estratégico de Repsol para avanzar en la descarbonización y ser una compañía cero emisiones netas en 2050, han consistido en el reentubado del horno de una de una de las unidades de hidrógeno de la refinería, con la sustitución de sus 180 tubos, y la modificación de la columna de una de las unidades de Topping, que permitirá la reducción de 10.000 toneladas anuales de CO2.

Desarrollo industrial

En los trabajos de la parada programada en las áreas de conversión e hidrotratamiento han participado más de 3.000 personas entre personal propio de Repsol y de empresas auxiliares. En concreto, la refinería ha firmado 90 contratos con diferentes empresas. La mayoría de esos contratos, el 63%, han sido desarrollados por 35 empresas locales.

Según el director de la refinería, Antonio Mestre, esta cifra “refleja el impacto positivo que tiene este tipo de paradas en el tejido empresarial de Cartagena y la Región de Murcia”. Mestre ha desatacado que “de los 75 millones de euros de presupuesto, en torno al 60%, corresponden a los trabajos realizados por las empresas auxiliares que han participado en la parada, y que asciende a cerca de 45 millones de euros”. Añade que, a ese importe, “hay que sumar el efecto indirecto positivo que ha tenido, especialmente en el sector hotelero, hostelero y turístico de la ciudad de Cartagena, el hecho de contar, durante algo más de mes y medio, con una media de 1.200 trabajadores de empresas auxiliares, con puntas de 2.000 empleados, y 35 profesionales de otras refinerías de Repsol”.

Repsol apuesta por Cartagena

La parada de mantenimiento, la más importante de la historia de la refinería, se ha desarrollado en las áreas de conversión e hidrotratamiento que se pusieron en marcha en 2012 tras la ampliación de la refinería. El proyecto, denominado C10, es considerado como un hito en la historia de Repsol y de España ya que supuso la mayor inversión industrial realizada en el país por valor de 3.200 millones de euros.

Con el mantenimiento realizado, queda garantizada la operación de las unidades con las máximas condiciones de seguridad y eficiencia en los próximos cinco años, para la producción de naftas, gasolinas, gasoil, querosenos, coque y aceites lubricantes.

Repsol cierra así un año “importante”, según el director de la refinería, ya que se han realizado dos paradas programadas de mantenimiento que “han supuesto una inversión por valor de 90 millones de euros y la generación de empleo en un momento de dificultad económica como consecuencia del COVID 19”.

A este desembolso hay que sumar los 188 millones de euros que Repsol va a invertir en la construcción de la primera planta de biocombustibles avanzados de España y para la que ya cuenta con los permisos necesarios de las administraciones públicas competentes. La singularidad de este proyecto tiene que ver con la economía circular y la reutilización de materias primas recicladas para darles una nueva vida y convertirlas en nuevos productos de alto valor añadido, en este caso biocombustibles, que se podrán usar en cualquier coche, camión o avión, y cuyo uso reducirá las emisiones netas de CO2.

Corte de audio de Antonio Mestre, director de la refinería de Repsol en Cartagena.